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Interpretación de Psyche según la artista Susan Seddon Boulet.

Aprendiendo a decir que no

Publicado: 2010-03-06

Tenemos que alinear tu camino exterior con tu camino interior. Solo siendo fiel a tu camino interior podrás dar respuesta a tu camino exterior. Cerré los ojos para prepararme a lo que venía. Múltiples agujas y pocos minutos después, pude sentir el dolor penetrando mi cuerpo. En ese preciso momento, comencé a recordar un mito griego.

Psique, es una palabra que viene del griego psyché ó alma y que pertenece a la cosmovisión de la antigua Grecia, por medio de la cual se designaba a la fuerza vital de un individuo, ligada al cuerpo físico en vida y desligado a éste en la muerte. La palabra resulta del verbo psycho ó aire frío, que se convierte en sustantivo aludiendo al primer soplo ó hálito que exhala al morir el individuo. Puesto que el aliento permanece en el cuerpo hasta la muerte, pasa a ser la vida. Hoy en día, en psicología, se ha removido la dimensión espiritual a la palabra, utilizándola para designar todos los procesos y fenómenos mentales.

Psique, según la mitología griega, era una princesa humana muy hermosa. A pesar de su belleza no tenía pareja, porque ninguno de los hombres que la idolatraban se sentía lo suficientemente digno de ella.

Un día Venus, sintiendo celos de su belleza, pidió a su hijo Cupido (Eros) que utilizara una de sus flechas contra ella. Cupido tenía dos tipos de flecha. La primera, dorada y con plumas de paloma, provocaba el amor instantáneo. La segunda, de plomo y con plumas de búho, provocaban indiferencia. Venus quería que Psique se enamorara del hombre más feo y malvado de toda la Tierra.

Cupido era un ser muy pequeño, tan pequeño que su madre había consultado con el Oráculo de Temis qué hacer porque éste no crecía. El Oráculo le había dicho a Venus "el amor no puede crecer sin pasión", mensaje que solo pudo entender cuando nació su hermano Anteros, dios de la pasión. Siempre que Cupido y Anteros estaban juntos, Eros crecía hasta convertirse en un apuesto jóven, pero cuando se separaban volvía a ser un niño.

Cumpliendo con el encargo de su madre, Cupido fue a ver a Psique. Al verla, se enamoró perdidamente de ella y creció hasta convertirse en apuesto joven. Contra los deseos de su madre, se la llevó a un castillo y se casó con ella. Como única condición, le explicó que por ser mortal nunca podría mirar su rostro. Como ella no sentía miedo, aceptó. Así, Cupido la visitaba todas las noches, noches en que ambos eran felices, hasta que un día, ante la insistencia de sus hermanas y pese a los ruegos de Cupido, Psique decidió romper la prohibición impuesta por los dioses y mirarlo a los ojos. En ese momento, Cupido tuvo que abandonarla, diciendo con tristeza "el amor no puede vivir sin confianza".

Expulsada del castillo, intentó ahogarse, pero la olas la devolvieron a la orilla. Intentó luego buscar un nuevo marido, sin suerte. Sintiéndose acabada, Psique fue a ver a Venus para pedirle que le devuelva a Cupido. Venus le dio cuatro tareas, que debía cumplir si quería volver a verlo.

La primera prueba consistía en organizar una enorme pila de semillas antes del amanecer. Trabajó toda la noche y casi al despuntar el alba, vio que solo había avanzado la centésima parte de la tarea. Desesperada, lloró durante largo rato. Sus lágrimas atrajeron un batallón de hormigas para ayudarla, de quienes aprendió la capacidad para seleccionar, analizar y evaluar.

La segunda prueba consistía en juntar lana caliente de los carneros dorados de sol, que solían pastar al lado del río y disputarse con cornadas el dominio del rebaño. Al enfrentarse al poder de la agresividad, llora en desconsuelo y piensa arrojarse nuevamente al río. Es entonces cuando el dios Hélio acude en su ayuda, diciendo "Los carneros duermen de noche, puedes aprovechar para recolectar los vellos que dejan acumulados en los arbustos". De esta manera, aprende a lidiar con las fuerzas destructivas y la auto-agresión. Solo reemplazando el espíritu de competencia por una sana negociación podemos alcanzar nuestros objetivos, pues ésta anula cualquier deseo de proximidad.

En la tercera tarea, Venus entrega a Psique un recipiente de cristal, que debe llenar con el agua del inframundo. Esas aguas caen del más alto peñasco, imposible de escalar, que está custodiado por varios dragones. Con total desaliento, Psique piensa en la posibilidad de rendirse. Es justo en ese momento cuando Zeus toma forma de águila y aparece para ayudarla. Utiliza la visión panorámica para focalizar un punto, sumergirse y regresar con solo un tazón de agua. De esta manera, aprendió la importancia de utilizar la visión para distinguir y alcanzar lo que deseaba.

Mientras pensaba en todo esto, comencé a sonreír. De alguna manera, creo que todos aprendemos estas sencillas lecciones en el camino, aunque no siempre de la manera más sencilla.

La cuarta tarea consistía en bajar al inframundo y pedir a Perséfone un pote con su crema de belleza inmortal. Psique sube a lo alto de una torre para suicidarse y así poder entrar en el mundo de los muertos. La torre le explicó todo lo que necesitaba saber para lograr su misión. Provista de dos monedas en la boca para que el barquero Caronte la hiciera cruzar la laguna Estigia y volver, y dos pedazos de pastel en las manos, para que el perro Tricéfalo la dejara entrar y salir del inframundo, se dispuso a completar la tarea. En tres ocasiones oyó súplicas de ayuda. Un anciano decrépito con un asno tullido le pidió que recogiera algunos leños que se habían desprendido de su carga. Un muerto que necesitaba una moneda intentó aferrarla mientras le suplicaba que la ayudara a cruzar al otro lado. Tres ancianas con la vista cansada le pidieron que se detuviera y las ayudara a tejer el destino. En las tres ocasiones sintió deseos de ayudar, pero volvió su corazón inmune a la compasión, para ser capaz de decir "no" sin sentir culpa y seguir su camino. Si se hubiera parado a ayudar, habría tenido que dejar el pastel que llevaba en una mano, sin el cual no hubiera podido volver a ver la luz del día. De no haberse negado, habría sido imposible realizar su viaje y regresar. De esta manera aprende la importancia del dar y el recibir.

El mito continúa contando cómo Psique abrió el pomo que recibió, antes de dárselo a Venus, quedando sumida en un profundo sueño. Eros, que vagaba tristemente desde el día que se separaron, la encontró, la despertó y la llevó ante Zeus, quien la convirtió en diosa para que pudieran estar juntos. Desde entonces, Cupido y Psique, el amor y el alma, viven juntos en inter-dependencia.

Respiré profundamente mientras retiraban las agujas. Esta vez había sido menos dolorosa que la anterior. Entendí, gracias al mito, que había una relación entre las dos citas de esta semana. Pude oir claramente a mi voz interior Solo debes ofrecer tu ayuda a aquel que te lo pide. Y aún así, evitar todo aquello que te aleje del camino.


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